domingo, 26 de enero de 2020

HOY DOMINGO


Domingo de la 3ª semana de Tiempo Ordinario

LAS LLAMADAS DE DIOS

La Biblia es la historia de las llamadas de Dios a los hombres. Basándonos en el texto principal de la vocación de los primeros apóstoles, que se lee en el evangelio de este tercer domingo ordinario, podemos volver a escuchar la invitación al seguimiento de Jesús de Nazaret; invitación que se actualiza hoy a la orilla del lago de nuestra propia existencia. ¿A qué somos convocados? ¿Cuáles son los matices y exigencias de esta llamada personal y comunitaria?

Somos llamados a dejar las redes, mejor dicho, a desenredarnos de tantas cosas adjetivas, de tantos afanes inútiles, para vivir centrados en lo sustantivo e importante. Dejar las redes significa también capacidad de desprendimiento, espontaneidad en la aceptación de una vocación superior, que es experiencia nueva y aventura religiosa.

Somos llamados a abandonar, si es necesario, la barca de nuestra seguridad y de nuestra obsesiva subsistencia. Esto exige disponibilidad para emprender nuevas singladuras que van más allá del agua cercana de nuestro entorno familiar. Abandonar la barca es compromiso para dejar lo movedizo, caminando por la tierra firme de la fe.

Somos llamados a ser pescadores de hombres, es decir, a entender la primacía de las personas, a buscar relaciones profundas, a tener experiencias fraternas, a dejar de pescar lo ordinario.

Somos llamados a “ver una luz grande” como dice Isaías en la primera lectura. La luz siempre, es símbolo de Dios. El brillo inconfundible de lo divino es una oferta continua de salvación y liberación de nuestras tinieblas esclavizantes. La luz de Dios es una llamada a la coherencia de la fe, por eso se cuela por todos los rincones, descubre nuestras limitaciones y mezquindades, exige cambios en nuestra existencia cristiana.

Somos llamados a “acrecentar la alegría”, porque son muchas y fastidiosas las tristezas miopes de la existencia humana cuando no se tiene fe. La alegría cristiana es un contrapunto a los ridículos goces terrenos.

Somos llamados a la unidad, según nos recuerda San Pablo. Para ponerse de acuerdo y no estar divididos, hay que tener un mismo pensar y sentir. No basta haber abandonado la violencia y las discordias. No es suficiente superar enfrentamientos. Es poco tener respeto. Hay que llegar al amor sin límites.

Andrés Pardo



sábado, 25 de enero de 2020

XXII ANIVERSARIO DE LA BENDICIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO RESUCITADO 


En el día de hoy nuestra Hermandad celebra un nuevo aniversario de la solemne Bendición de la Imagen de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado que tallara D. Jaime Babio Núñez. 

Un año más junto a él compartiéndolo con todo El Puerto de Santa María para que lleve la luz de la Resurrección a todos los rincones de la ciudad.







domingo, 19 de enero de 2020

HOY DOMINGO


Domingo de la 2ª semana de Tiempo Ordinario 

EL CORDERO DE DIOS

Este domingo da comienzo al tiempo ordinario, es decir, a las treinta y cuatro semanas en las que no se celebra ningún misterio particular, sino el conjunto de la historia de la salvación. Estos domingos “verdes” (calificados así por el color litúrgico que se utiliza) son una celebración repetida del misterio de la Pascua.

En el evangelio que hoy se proclama aparece Juan Bautista dando testimonio de Jesús. La imagen de Juan con el brazo extendido y el dedo apuntando a Cristo (“Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”) es teológicamente más expresiva que aquella en que aparece con la concha en la mano, bautizando en las riberas del Jordán. Aquí encontramos ya un primer tema sugerente: a ejemplo de Juan, el creyente ha de ser para todos una mano amiga y un dedo indicador de lo transcendente en un mundo de tantos desorientados, donde la increencia va ganando adeptos. Juan identificó a Cristo; los bautizados tendremos que ser en medio de la masa identificadores y testimonio de fe cristiana. Juan, porque conoció antes a Cristo, lo anunció; los cristianos hemos de tener experiencia profunda de quién es Jesús, para testimoniarlo. Para poder reconocer a Cristo, antes hay que haberlo visto desde la fe.

Jesús es el Cordero, el Siervo de Dios, que quita y borra el pecado del mundo. Es todo un símbolo de paz, de silencio, de docilidad, de obediencia. Isaías define al Mesías como cordero que no abre la boca cuando lo llevan al matadero y que herido soporta el castigo que nos trae la paz. Con la muerte del Cordero inocente, que puso su vida a disposición de Dios para liberar a los hombres de la esclavitud del pecado, se inaugura la única y definitiva ofrenda grata al Padre del cielo. A imitación de Jesús, el cristiano debe ser portador de salvación y liberador de esclavitudes que matan. En la pizarra de la sociedad actual, en la que se escriben y dibujan a diario con trazos desiguales tantas situaciones injustas y violentas, la fe y el amor del creyente han de ser borrador de los pecados de los hombres. Esta capacidad de limpieza religiosa purifica los borrones de la increencia estéril, que achata la óptica existencial.

Andrés Pardo


viernes, 17 de enero de 2020

PRESENTACIÓN CARTEL Y PREGONERO DE LA SEMANA SANTA 2020


El pasado domingo se celebró el acto de presentación del Cartel y del Pregonero de la Semana Santa portuense 2020, organizado por El Consejo Local de Hermandades y Cofradías.

El acto se desarrolló en el Auditorio Municipal Monasterio San Miguel, comenzando a las 12,00h con el rezo del Angelus y dirigido por D. Manuel Durán Borrero. 

En primer lugar el Excmo. Sr. Alcalde, D. Germán Beardo, y el Presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, D. José Manuel Castilla Osorio, hicieron entrega del facsimil del Pregón del año pasado a Dña. Constanza Jiménez Solís, quién dirige unas palabras de agradecimiento. 


A continuación se procedió a dar a conocer al Pregonero de la Semana Santa 2020 y se le hizo entrega de las pre-tapas para su Pregón. La persona escogida para esta responsabilidad es el cofrade D. Francisco José Figuereo Noriega, secretario de la Fervorosa, Ilustre y Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Ánimas de San Nicolás de Tolentino, Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de los Dolores, San Juan Evangelista, Orden tercera de Servitas y Santa Cruz en Jerusalén.   
El acto siguió con la lectura del acta del Concurso para la elección del Cartel de la Semana Santa, por parte de D. José Luis Navarro Cárave, Secretario del Consejo Local de hermandades y Cofradías, quién informa que el ganador del concurso fue D. Antonio Montero Sánchez y, por tanto, autor del Cartel de la Semana Santa Portuense 2020. 

Tras esto, se descubrió el cartel que anunciará nuestra Semana Santa, una fotografía en horizontal del Santísimo cristo de la Flagelación.

La nota musical fue a cargo de la Capilla Musical Vía Sacra. 






miércoles, 15 de enero de 2020

CAMAPAÑA DE NAVIDAD


La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado, Nuestra Señora de la Alegría y Santa Ángela de la Cruz informa del balance de la Campaña de Navidad que se ha realizado desde el 20 de diciembre de 2019 hasta el 6 de enero de 2020. 

En la recogida de leche se recaudaron 320 litros que fueron destinados a Caritas Parroquial de la de Nuestra Señora de los Milagros Coronada, siendo entregados el pasado viernes 10 de enero de 2020 en nuestra Casa de Hermandad. 

Por otro lado, se volvió a colaborar con la Asociación Con una Sonrisa en la Campaña ningún niño sin juguetes, pudiendo recoger sus regalos de Reyes en nuestra Casa de Hermandad a través del Cartero Real que enviaron sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, entregándose 120 regalos el pasado 3 de enero en nuestra Casa de Hermandad. 

Para nuestra Hermandad es muy importante este tipo de actividades sociales donde poder cumplir con uno de los principales objetivos que tienen las Hermandades. 

Se agradece a la empresa Makro, a la Asociación Con una Sonrisa, a los hermanos que han colaborado en estas dos actividades y a todos los portuenses que de una u otra forma colaboraron con esta Campaña de Navidad. 



domingo, 12 de enero de 2020

HOY DOMINGO


Domingo. El Bautismo del Señor

¿BAUTIZAR A LOS NIÑOS?

La fiesta del Bautismo del Señor que concluye el tiempo de Navidad, es Epifanía del comienzo de la vida pública de Jesús y de su ministerio mesiánico. Jesús de Nazaret bajó al Jordán como si fuese un pecador (“compartió en todo nuestra condición humana menos en el pecado”), para santificar el agua y salir de ella revelando su divinidad y el misterio del nuevo bautismo. El espíritu de Dios descendió sobre él y la voz del Padre se hizo oír desde el cielo para presentarle como su Hijo amado.

El Bautismo es puerta de la vida y del reino, Sacramento de la fe, signo de incorporación a la Iglesia, vínculo sacramental indeleble, baño de regeneración que nos hace hijos de Dios. El Bautismo es el gran compromiso que puede adquirir el hombre. Y los compromisos verdaderos surgen en la libertad y en la decisión responsable de los adultos. Por eso, al recordar el Bautismo de Jesús en edad adulta, más de uno se puede plantear el sentido del Bautismo de los niños. ¿Se puede bautizar a un niño que aún está privado de responsabilidad personal? ¿Se le puede introducir en la iglesia sin su consentimiento? Estos interrogantes igualmente provocan una cascada de preguntas: “¿Quién nos pidió permiso para traernos a la existencia? ¿Por qué tuve que nacer en un ambiente y en unas condiciones determinadas de cultura y de clima? ¿Por qué he nacido en esta familia concreta que me dejará una huella propia?” etc… Es el juego de la vida y el misterio de la existencia. Al hombre siempre le queda la aceptación, la respuesta y la aportación posterior.

La Iglesia, que ya desde los primeros siglos bautizó también a los niños, siempre entendió que los niños son bautizados en la fe de la misma Iglesia, proclamada por los padres y la comunidad local presente. Lo que la Iglesia pide a los padres y padrinos no es que comprometan al niño, sino que se comprometan ellos a educarlos en la fe que supone el Bautismo. En el Bautismo la Iglesia da un voto de confianza, hace nacer a la vida de Hijo de Dios, siembra una semilla, hace un injerto, pone un corazón nuevo, que tendrá que crecer, desarrollarse y latir por propia cuenta y bajo personal responsabilidad algún día. Con el Bautismo, la Iglesia nos sumerge en la corriente de salvación, como se puede recoger un recién nacido abandonado en la calle fría, para llevarlo a un hogar caliente, sin esperar a preguntar al niño, cuando sea mayor, si quería que se le hubiese salvado y ayudado, porque entonces sería demasiado tarde.

¿Por qué no dar a un niño, nacido en un hogar cristiano, la simiente de la vida cristiana? El cultivo de esa simiente de fe será necesario sobre todo, hasta que esa nueva vida llegue a la autocomprensión y autoresponsabilidad. La Iglesia, pues, bautiza a los niños con esperanza
de futuro, contando con una comunidad cultivadora y garante de la fe cristiana.

Andrés Pardo



viernes, 10 de enero de 2020

ENTREGA CESTA DE NAVIDAD



El pasado miércoles 8 de enero del presente año, nuestra Hermandad hizo entrega del premio del sorteo de la Cesta de Navidad 2019. 

La ganadora fue nuestra Hermana Dña. Milagros Cárave García, quién colabora mucho con cada actividad de nuestra Hermandad y quién recibió el Premio Fray José Gabriel Rodríguez Esteban en el año 2018. 

La Hermandad quiere agradecer a todos los establecimientos que colaboraron para poder realizar esta cesta y a todos los que han decidido comprar su papeleta.