jueves, 30 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN



Con este vídeo y con el mensaje " CRISTO DE LA MISERICORDIA HA RESUCITADO ¡ ALELUYA!" anunció la Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Piedad la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.





Queremos agradecer a las Hermandades de la Ciudad que hayan dedicado un espacio en sus redes sociales para este día tan importante para los Cristianos.



miércoles, 29 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN






La Real, Pontificia, Muy Antigua e Ilustre Archicofradía y Esclavitud de Nuestra Señora de los Milagros, Patrona y Titular de la muy Noble y Leal Ciudad de El Puerto de Santa María felicitaba la Pascua de Resurrección el pasado domingo 12 de abril con una fotografía del niño Jesús y con la cita "FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN"




Queremos agradecer a las Hermandades de la Ciudad que hayan dedicado un espacio en sus redes sociales para este día tan importante para los Cristianos.



martes, 28 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN 


Seguimos celebrando el tiempo Pascual con más recuerdos, en esta ocasión presentamos a la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, quién a través de su Juta Gestora también tuvieron su espacio para recordar que Cristo ha Resucitado.


"Y tal como hemos hecho con todas las Hermandades de la ciudad, y en años atrás, nuestra ofrenda llena de cariño a los titulares de la Hermandad del Resucitado, el cual estaría a estas horas inundando de luz las calles de nuestra ciudad.

En la jornada de hoy, Domingo de Resurrección, los hermanos carmelitas rezaremos especialmente por la salud de cuántas familias y devotos tendrían que estar hoy procesionando.

Que la Santísima Madre de Dios nos mantenga a todos bajo su divino manto protector.

Junta Gestora de la Hermandad de Ntra Sra del Carmen"



Queremos agradecer a las Hermandades de la Ciudad que hayan dedicado un espacio en sus redes sociales para este día tan importante para los Cristianos.


lunes, 27 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN



Seguimos recordando el Domingo de Resurrección 2020 en este Tiempo Pascual y continuamos con el vídeo publicado por El Puerto Actualidad en sus redes sociales con la voz de D. David Calleja, Teniente de Alcalde y Concejal de Fiestas de El Puerto de Santa María. 




Agradecemos la labor de los medios de comunicación por nuestra Semana Santa



domingo, 26 de abril de 2020

HOY DOMINGO


Domingo de la 3ª Semana de Pascua

RECONOCER A CRISTO EN LA ALEGRÍA DE LA FE

El evangelista San Lucas habla de dos discípulos de Emaús, comentarista solitario de los hechos acaecidos en Jerusalén. Pero cuántos discípulos de Emaús han existido a lo largo de la historia: los caminantes en soledad por las múltiples calzadas de la vida, los pensadores aislados que rumian ilusiones perdidas. Los pesimistas miopes ante los acontecimientos que configuran el misterio de la existencia. Los discípulos de Emaús, de quienes habla el evangelio de este tercer domingo de Pascua, están tristes porque creían muerto a Cristo; muchos cristianos de hoy están tristes a pesar de creerlo vivo y haber proclamado su resurrección en la Noche Santa.

Es un misterio que Dios camine al lado del hombre, sin darse a conocer de entrada. No deja de ser sorprendente que Cristo esté cerca de cada uno en el mismo momento en que se deplora su ausencia. Jesús va de camino con todos.


La tristeza y el pesimismo se esgrime como razón evidente y natural ante las dificultades de la vida y ante los forasteros que se acercan para plantear cuestiones como si viviesen en la utopía o en la luna. Y se manifiestan argumentos que no convencen: “algunas mujeres vinieron diciendo… algunos de los nuestros fueron también al sepulcro… pero a él no le vieron”.

Es verdad que el creyente necesita la explicación de las Escrituras para poder creer lo anunciado, es decir, ver la historia del pasado cumplida en el presente. Cuando se recibe limpiamente la iluminación de la Palabra de Dios se supera la radical necedad y torpeza humana.

La conversación del camino a Emaús se concluye con una invitación a compartir la mesa del atardecer. El compañero todavía desconocido, que había impresionado a los dos discípulos por la autoridad y conocimiento con que hablaba de las Escrituras, bendijo, partió y dio el pan. La Palabra se hizo comida, sacramento, y el amigo hasta entonces visible se hace invisible desde este momento. Los que habían visto sin conocer, ahora conocen sin ver. No son los ojos de la cara, sino los de la fe los que permiten ver resucitado a Cristo.

Se levantaron y desandaron el camino para ir al encuentro de los demás y comunicarles que habían reconocido a Jesús en el gozo de la fracción del pan. Solamente desde la experiencia pascual se puede entender la Palabra que se cumple en la Eucaristía.

Andrés Pardo



sábado, 25 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN


En el día de hoy os traemos un cartel particular y que no ha sido editado en papel, así como otro fotomontaje, realizado por el cofrade D. Javier Cordero Pérez. 





Sirvan estas palabras para agradecer a todos los particulares que, de una forma u otra, dedican su tiempo a engrandecer nuestra Semana Santa y el Domingo de Resurrección.



viernes, 24 de abril de 2020

FLORES SOLIDARIAS PARA NUESTROS TITULARES



En estos días atrás, nuestra Hermandad, junto a todas las Hermandades de la Ciudad, Asociaciones Parroquiales, Farmacias, Medios de comunicación, Centros de Salud, el Hospital, Corporación Municipal, Empresas y Particulares, ha recibido un ramo de flores solidario.

Esta iniciativa surge con la intención de repartir las flores que no habían podido ser vendidas en Semana Santa ni usadas para otros eventos de la Ciudad y que sirva para agradecer y reconocer la labor de los que están en la primera línea contra el COVID-19. 

Cuenta con la participación de Flores Atemps, MRW, Radio Puerto, El Puerto Global, Enrique Montalbán, Mercado Rivera, Santamaría Tirado, Galactic Blum, Protección Civil, Floristería Isaflor, Imprenta Bollullo y el Ayuntamiento.


Desde la Hermandad agradecemos esta iniciativa y que nos hayan incluido, considerando a Nuestros Titulares y la labor social que realizamos como parte importante de esta situación que estamos pasando. 

También, agradecer a D. Diego Valle Serrano, Director Espiritual, que se hiciera cargo de recogerlas y colocarlas ante Nuestro Señor Jesucristo Resucitado, Nuestra Señora de la Alegría y Santa Ángela de la Cruz. 






jueves, 23 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN 




La Real, Sacramental y Franciscana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, María Santísima del Rosario en sus misterios dolorosos y San Francisco de Asis anunciaron que Cristo Vive con una Imagen de su Titular y con la cita del Evangelio "¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, si no que ha resucitado. Lc 24, 5-6"



Feliz Pascua de RESURRECCIÓN. ¡¡CRISTO VIVE!!





Queremos agradecer a las Hermandades de la Ciudad que hayan dedicado un espacio en sus redes sociales para este día tan importante para los Cristianos.



miércoles, 22 de abril de 2020

REAPERTURA DE LA BASÍLICA MENOR DE NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS



La Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros nos informa de la reapertura del Templo a los fieles con un horario especial durante el Estado de Alarma.

D. Diego Valle Serrano indica que el horario de apertura del Templo será para las celebraciones de cultos, de 11,00h a 12,10h y de 19,30h a 20,45h de lunes a viernes. 

Además se abrirá los sábados de 8,30h a 9,45h y los domingos de 11,30h a 12,45h.

En estos horarios se celebrarán los sacramentos de la penitencia y de la Eucaristía. 

Se recomienda a los fieles ser responsables y acudir en la medida necesaria y con las recomendaciones designadas para combatir el COVID-19, respetando las distancias. 


  


martes, 21 de abril de 2020

NUESTRA HERMANDAD SE SUMA A LA PETICIÓN DE LA MEDALLA DE ORO DE LA CIUDAD A LAS HERMANAS COMENDADORAS DEL ESPÍRITU SANTO





Durante el fin de semana nuestra Hermandad se unió al resto de colectivos y Hermandades de la Ciudad, a través de una carta de adhesión entregada al Consejo Local de Hermandades y Cofradías, a la petición de la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad a las Hermanas Comendadoras del Espíritu Santo.

La Hermandad agradece la enorme labor caritativa y solidaria que han realizado en El Puerto de Santa María desde tiempos inmemorables, siempre al lado de los más desfavorecidos, algo que se ha visto mucho más reflejado en los tiempos actuales. 



lunes, 20 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN




Le toca el turno, dentro de esta sección recordatoria a como se vivió el Domingo de Resurrección 2020, el de la Pandemia del COVID-19, al mensaje que puso el Excmo. Sr. Alcalde de la Ciudad en sus redes sociales, rescatándo el de la red social Facebook.


"DOMINGO DE RESURRECIÓN

Os cuento. El pasado 12 de enero, el Consejo Local de Hermandades y Cofradías de El Puerto presentaba el Cartel anunciador de nuestra Semana Santa y su Pregonero, y yo venía de enterrar a un amigo. Cuando me tocó dirigirme a los cofrades que llenaban el Auditorio Municipal, dije, más o menos como pude, que lo más importante del mensaje de la Pasión es que la muerte no es el final.
Que resucitó.
Hoy es Domingo de Resurrección.
El Pregonero de la Semana Santa de 2020 de San Fernando, mi amigo, dejó escrito esto:

“Quiero comenzar por lo más importante, proclamando el gran anuncio de nuestra vida. Dios nos ama y resucita por nosotros. Ese es el verdadero pregón. Conviene recordar que, aunque no hubiera pregón ni pregonero, habría Semana Santa. Es más, aunque no hubiera Semana Santa tal y como la vamos a conmemorar, habría Domingo de Resurrección”.

Gracias, Daniel. Como siempre, casi premonitorio.
Feliz Pascua de Resurrección a todos los hermanos, feliz domingo a todos los portuenses. Un fuerte abrazo"


Desde aquí le agradecemos al Sr. Alcalde de la Ciudad este mensaje y que haya querido compartir este momento en el día de la Resurrección, aprovechando para darle el pésame por esa pérdida y elevando una oración a Nuestros Sagrados Titulares.



domingo, 19 de abril de 2020

HOY DOMINGO


Domingo de la 2ª Semana de Pascua 

¿HAY QUE CREER SOLO EN LO QUE SE TOCA?

En este domingo que clausura la octava de Pascua, volvemos los ojos al apóstol Tomás, el escéptico, el incrédulo, el terco, el modelo de los realistas, de todos los pesimistas, de los que desconfían cuando las cosas salen bien. Santo Tomás es, como muchos hombres modernos, un existencialista que no cree más que en lo que toca, porque no quiere vivir de ilusiones; un pesimista audaz que no duda en enfrentarse con el mal, pero que no se atreve a creer en la dicha. Para él, y para otros muchos, lo peor es siempre lo más seguro.

Pienso que lo que más conmueve, lo que hace tan fraternal al apóstol Santo Tomás es su violenta resistencia. Porque ha sufrido más que nadie en la pasión del Maestro, no quiere arriesgarse a esperar. Le pasó lo que le ocurre al hombre moderno: el que no tiene ilusión en la vida, es un iluso lleno de ilusiones. En este tiempo en que vivimos en que se cree tan poco, en el que abundan tantos ateos y agnósticos, es cuando más se sufre por la falta de fe. Quizá sufrir por no creer es una forma discreta, humilde, trágica, desgarradora, leal, de empezar a creer.

El apóstol Tomás puso unas condiciones muy exigentes para creer en la resurrección: “si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo”. Jesús acepta estas exigencias con tierna docilidad: “Tomás, mete tu dedo…mete tu mano…no seas incrédulo, sino creyente”. Y Tomás se sintió completamente conmovido, porque nunca se había imaginado que Cristo atendiese un deseo tan difícil y absurdo. El peor castigo que se puede dar a quien no quiere creer es concederle aquello que se pone como condición indispensable para llegar a la fe. El “credo” de Santo Tomás es tan breve como sincero y espontáneo: “Señor mío y Dios mío”. Oración tan viva sólo puede pronunciarse de rodillas, con emoción. Los creyentes de todos los siglos siempre le han agradecido este hermoso y deslumbrante acto de fe.

Y conviene sacar conclusiones. Es preciso no ser tan testarudos y admitir el testimonio fraterno; es conveniente no exigir pruebas, no sea que nos veamos obligados a pasar por los agujeros de los clavos y la lanza, para después encontrarnos con Cristo resucitado. La fe es una conquista, una iluminación, una experiencia nueva, una declaración gozosa, un anuncio pascual: “Hemos visto al Señor”.

Andrés Pardo



sábado, 18 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN


La Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Flagelación, María Santísima de la Amargura, San Joaquín y Santa Ana felicitaron la Pascua de Resurrección con estas dos fotografías y el texto que se acompaña.


"¡Cristo ha resucitado!
Hoy es Domingo de Resurrección, y todos los cristianos sentimos gozo en el corazón, porque todo se ha consumado.
Desde estas líneas, la Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Flagelación, María Santísima de la Amargura, San Joaquín y Santa Ana, quiere mandar un mensaje de aliento a la querida Hermandad de la Resurrección que hoy hubiese puesto el broche final a nuestra Semana Santa.

Feliz Pascua de Resurrección a todos, ¡Cristo vive!

Fotografías de Raul Cordero Zarzuela y Gilabert Rodríguez"


Queremos agradecer a las Hermandades de la Ciudad que hayan dedicado un espacio en sus redes sociales para este día tan importante para los Cristianos.



viernes, 17 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN



Continuamos recordando el Domingo de Resurrección 2020 en este Tiempo Pascual y lo hacemos con dos carteles que se pudieron ver durante la Cuaresma y que fueron realizados por empresas portuenses, como son Imprenta Bollullo, Venta El Cepo con colaboración de Si-quiero y filmapro 




Agradecemos a las empresas y autores de las fotografías de los carteles su interés en sacar imágenes de Nuestros Sagrados Titulares





jueves, 16 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN


También mostraremos como han reflejado el Domingo de Resurrección 2020 las Hermandades de la Ciudad, empezando por la Hermandad de la Entrada de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalen y Nuestra Señora de la Entrega. 


"La Hermandad de la Entrada de Jesucristo en Jerusalén y Nuestra Señora de la Entrega nos unimos en oración a todos nuestros hermanos la cofradía del Domingo de Resurrección, que hoy estaría realizando su Estación de Penitencia y llenando de fervor, devoción y recogimiento las calles de nuestra ciudad.

Este año, de manera responsable, nuestros hermanos no podrán realizar su Estación de Penitencia y en presencia y compaña de sus sagrados titulares; así que les animamos a vivir un día con profunda fe y devoción a través de la Palabra y la Oración.

Que Cristo Rey y la Virgen de la Entrega , cubra bajo su manto maternal a la Cofradía del Domingo de Resurrección y a todos sus hermanos."


Queremos agradecer también a las Hermandades de la Ciudad que hayan dedicado un espacio en sus redes sociales para este día tan importante para los Cristianos.



miércoles, 15 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN



Seguimos recordando el Domingo de Resurrección 2020 en este Tiempo Pascual y continuamos con el vídeo publicado por Viva El Puerto en sus redes sociales con la voz de D. David Calleja, Teniente de Alcalde y Concejal de Fiestas de El Puerto de Santa María. 






martes, 14 de abril de 2020

EN TIEMPO DE PASCUA RECORDEMOS EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN



En estos días iremos publicando algunos vídeos, publicaciones, fotografías o audios que se han realizado con motivo del Domingo de Resurrección 2020 por particulares o entidades.

Empezamos por el programa  El Puerto Cofrade de radio puerto que dedicó al Domingo de Resurreción:





domingo, 12 de abril de 2020

DOMINGO DE RESURRECCIÓN 2020 -  ENTREVISTA AL HERMANO MAYOR EN FUNCIONES 


A través del enlace siguiente podéis ver la entrevista que en ondapasioncom han realizado a nuestro hermano mayor en funciones con motivo del Domingo de Resurrección 2020. 







DOMINGO DE RESURRECCIÓN - RETRANSMISIONES DEL DOMINGO DE RESURRECCIÓN


Os invitamos a seguir disfrutando de este Domingo de Resurrección a través de las retransmisiones que realizan ondapasion.com y vivaelpuerto en los siguientes enlances:


Domingo Resurrección Onda Pasión                                     Domingo Resurrección Viva El Puerto



DOMINGO DE RESURRECCIÓN - SALIDA PROCESIONAL


Debido a la pandemia del COVID-19 este año no podremos hacer nuestra Estación de Gloria por las calles de El Puerto de Santa María. Nos unimos a las demás Hermandades de la Ciudad en recordar con distintos vídeos la Salida procesional del 2019.












DOMINGO DE RESURRECCIÓN - REZO DEL VIA LUCIS



Debido a que la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesucristo Resucitado, Nuestra Señora de la Alegría y Santa Ángela de la Cruz no va a poder realizar su Salida Procesional se ha realizado, de forma virtual, el rezo del Santo Via Lucis que podéis ver en el siguiente enlace:








MENSAJE DEL HERMANO MAYOR EN FUNCIONES PARA EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN




¡CRISTO HA RESUCITADO, ALELUYA, ALELUYA!



Queridos Hermanos en Cristo Resucitado.

Hoy 12 de abril, es Domingo de Resurrección, el día que todos teníamos señalado en nuestro calendario, el día donde nuestra Hermandad haría Estación de Penitencia anunciando la Resurrección Gloriosa de nuestro Señor Jesucristo. En estos momentos estaríamos con los nervios previos a la salida, organizando el cortejo con las representaciones de otras Hermandades, el Cuerpo de Acólitos, la cuadrilla de costaleros y, como no, con nuestros Hermanos, los “Niños del Resucitao”, aquellos que hace ya 20 años, vieron un sueño hecho realidad con la creación de esta Hermandad.

Ya queda poco para las diez y cuarto de la mañana, la hora a la que se deberían abrir las puertas del templo para que el Señor Resucitado bendiga con su presencia las calles de nuestra ciudad. Pero esas puertas hoy no se abrirán, este año no veremos salir al Señor por el dintel de la Basílica Menor mientras suenan los sones de Resucitó interpretada por la AM Polillas. Este virus que desde hace unos meses está azotando nuestro país, provocando ya demasiadas muertes, nos lo impide.

Este año no podremos estar cerca de Él, pero siempre estará con nosotros, con nuestras familias, con aquellos que se están jugando sus vidas por salvar otras. Este es el momento de rezar por todos ellos, principalmente por nuestros mayores y por todos aquellos que han fallecido por causa de esta brutal pandemia. Es sin duda el momento de pedirle a Nuestro Señor Jesucristo Resucitado y a su Bendita Madre Nuestra Señora de la Alegría que los tenga a todos gozando de su Reino Celestial.

No me quiero olvidar de nuestros hermanos y nazarenos más pequeños, los cuales no saben el por qué este año no pueden estar con su Señor. Ellos son el futuro y les queda muchos Domingos de Resurrección por vivir con su Hermandad.

Desde aquí os pido que recemos, y que hagamos nuestra Estación de Penitencia de forma íntima para que esta pandemia acabe lo antes posible y sanen los que hoy en día se enfrentan a esta enfermedad. Ahora debemos ser más Hermandad que nunca y, ya el año que viene si ellos quieren, disfrutaremos todos de nuevo de nuestra Hermandad por las calles de El Puerto.

Que Nuestro Señor Jesucristo Resucitado, su Bendita Madre Nuestra Señora de la Alegría y Santa Ángela de la Cruz os guíen y os guarden de todo mal.



Vuestro Hermano Mayor,


José Manuel Alonso Montes 



DOMINGO DE RESURRECCIÓN



VIGILIA PASCUAL
LIBRES Y RESUCITADOS CON CRISTO


Liberados y Viviendo en la Alianza de Amor

Introducción General por el Celebrante o el Comentador
Nota: Ya que hay una introducción por el Celebrante Presidente para cada parte de la celebración de esta noche, un ministro apropiado pudiera dar la siguiente introducción general al principio del servicio.
La realidad del misterio total de Pascua es tan asombrosa y real para nosotros que la tenemos que re-vivir no solo como un acontecimiento del pasado, sino como algo presente y real que nos afecta  a nosotros hoy.
Esta noche, pues, celebramos el acontecimiento capital y central para la cristiandad: La liberación del pueblo de Dios de la esclavitud del pecado, de forma que los hombres pueden entrar en la nueva y eterna Alianza por la que Dios, por su propia iniciativa,  vincula a su pueblo consigo mismo en una profunda unión de vida y amor. 
En favor del pueblo, en el Antiguo Testamento, Dios vio las dificultades que los judíos sufrían en su situación de esclavitud en Egipto,  los liberó y selló con ellos la Alianza por medio de Moisés, en el Monte Sinaí. 
En favor nuestro, como cristianos, Dios vio nuestra esclavitud al pecado y nuestra incapacidad para deshacernos de él. Así envió a Jesús, su propio Hijo, para hacernos libres por su muerte en la cruz en el Monte Gólgota y por su resurrección. Ahora somos un pueblo libre, capaz de proveer amor, servicio y justicia. Celebramos esta libertad y esta Nueva Alianza esta misma noche.
Hermanos y hermanas, esto es lo que intentamos re-vivir en esta celebración Pascual. Ésta es nuestra celebración mayor, pues es la celebración de vida y alegría.

PRIMERA PARTE: SERVICIO DE LA LUZ



Introducción por el Celebrante
Querido Pueblo de Dios: Al principio de la celebración de la Pascua judía el más joven de la familia o del grupo preguntaba: “¿Por qué es esta noche tan diferente de otras noches?”, y el cabeza de familia respondía: “Esta noche tenemos una celebración muy especial, porque una vez, hace muchísimos años, éramos esclavos bajo el Faraón de Egipto, pero Dios, el Señor, nos hizo libres y condujo a su pueblo fuera de Egipto con alegría”.  ---   Cuando nosotros, los cristianos, nos preguntamos esta noche: “¿Por qué celebramos en la oscuridad de la noche?”, respondemos: “Comenzamos nuestra celebración en la oscuridad, porque una vez éramos esclavos de la oscuridad del pecado, pero el Señor, Jesús, nos ha hecho libres muriendo por nosotros en la cruz. Pero en la noche de Pascua Jesús resucitó de entre los muertos y nos trajo nueva vida, la vida del Resucitado. Allí nos hizo nuevo pueblo escogido de Dios y vino a ser nuestra luz para conducirnos a la tierra prometida”.  Por eso encendemos el fuego y el Cirio Pascual  mientras cantamos nuestra alabanza y acción de gracias a Dios.
Después se bendice el fuego, se enciende el Cirio Pascual, se hace la procesión a la Iglesia y se canta el Pregón Pascual.

SEGUNDA PARTE:  LITURGIA DE LA PALABRA


Introducción por el Celebrante
Escuchamos ahora la Palabra de Dios con oídos y corazón abiertos  y con gran alegría. Esta noche la Palabra de Dios habla de la liberación del pueblo de Dios, antiguo y nuevo,  y por lo tanto, de cómo también nosotros hemos sido liberados por la muerte y resurrección de Jesús.

Nota: Las siete lecturas del Antiguo Testamento pueden reducirse a tres. Pero en tal caso, Éxodo 14,  sobre el paso de Israel hacia la Tierra prometida, debería estar siempre entre las seleccionadas. ---  Nosotros, en estos subsidios litúrgicos, hemos seleccionado cuatro de ellas, para dar  más opciones. Montramos una pequeña monición a ellas.

Primera Lectura (Gn 1,1-31; 2,1-2): El Hermoso Poema de la Creación
En este primer acto de salvación, Dios creó el orden desde el caos, y la luz desde las tinieblas. Creó al hombre y a la mujer  a su imagen y semejanza, y les confió

Segunda Lectura (Ex 14,15-15,1): Pasando a través del Agua hacia la Libertad
Esta es la historia de la noche de la liberación de Israel. Dios condujo a su pueblo de la esclavitud a la libertad a través de las aguas salvadoras del Mar Rojo, e hizo una Alianza con él.  ---   Nosotros entraremos a gozar de la libertad de Cristo por medio de las aguas del bautismo.
                                                
Tercera Lectura (Is 55,1-11): Invitación al Paraíso Recuperado
Si buscamos al Señor, él nos regenerará  con su libre don de gracia y sellará con nosotros una nueva Alianza. Así, entonces, podremos ser sus testigos para todas las naciones y podremos llevarlas a Dios. 

Cuarta  Lectura (Ez 36:16-28): Un Nuevo Pueblo con un Nuevo Corazón
Cuando durante el exilio los judíos se arrepienten de su infidelidad, Dios promete purificar a su pueblo de sus pecados. Llegarán a ser un nuevo pueblo, con un nuevo corazón, viviendo en una nueva Alianza de amor. Nosotros somos ese pueblo de la Nueva Alianza purificado en el bautismo.


Introducción antes del Gloria y de la Oración Colecta
Los cirios del altar se encienden ahora, ya que ahora proclamaremos Palabra de Dios tomada del Nuevo Testamento, en el que Cristo es nuestra luz.


Oración Colecta
Oremos para que con todo entusiasmo sepamos seguir a Cristo, nuestra luz y vida.
        (Pausa)
Señor Dios nuestro:
Tú has iluminado esta noche con la luz gloriosa de Cristo.
Haz que nazcamos con él a una nueva vida, una vida de amor fiel en la nueva Alianza; y renuévanos en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu para que seamos tus hijos e hijas fieles y te rindamos incondicional servicio, junto con tu Hijo resucitado, Jesucristo, nuestro Señor.


Primera Lectura del Nuevo Testamento (Rom 6,3-11): Resucitados con Cristo. (Monición)
Nosotros llegamos a participar de la muerte y resurrección de Cristo por medio del bautismo; allí adoptamos la lucha contra el pecado y comenzamos a vivir la vida de Cristo.


Evangelio del año C (Lc 24,1-12): ¡El Señor Está Vivo y Resucitado! (Monición)
Las mujeres discípulas de Jesús encuentran la tumba vacía y no saben qué pensar. El ángel les anuncia que el Señor está vivo y resucitado. A los apóstoles les resulta difícil creer. ---  Sin embargo, con ellos, nosotros tenemos que ser testigos del Señor Resucitado.

TERCERA PARTE: LA LITURGIA DEL BAUTISMO


Nota: Si no hay bautismos ni se bendice la pila bautismal, las letanías de los santos se omiten, y se hace inmediatamente la bendición del agua, seguida de la renovación de las promesas del bautismo. 

Renovación de las Promesas Bautismales


Introducción por el Celebrante
Hermanos y hermanas en Cristo:
En esta hermosa noche recordamos la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Muriendo destruyó la muerte para nosotros, resucitando a una nueva vida ha afirmado nuestra propia vida. En el bautismo hemos muerto con él al pecado, pero no hemos ganado todavía todas nuestras batallas contra el mal, y la vida de Dios en nosotros no ha llegado todavía a florecer plenamente. Por eso la Iglesia nos invita ahora a rechazar de nuevo todo lo que va contra la Alianza de amor y, como lo hicimos en el bautismo, a prometer vivir conforme a su ley de servicio, bondad y amor. Renovemos, pues, nuestras promesas bautismales.


Oración de los Fieles
Oremos a Dios nuestro Padre, que ha resucitado a Jesús de entre los muertos, y digámosle: 
R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

-    Por todos nuestros hermanos que han sido bautizados esta noche, y por todos los cristianos veteranos, para que permanezcamos fieles a nuestras promesas bautismales en todas las circunstancias de nuestra vida, roguemos al Señor:
R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

-    Por todos los que sufren y por los agonizantes, para que su esperanza y fortaleza sea Jesús mismo, quien, a través y más allá de la muerte, ha construido para nosotros un camino de nueva vida, roguemos al Señor:  
R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

-    Por todos los desalentados y desilusionados en la vida,  a causa de sus experiencias dolorosas, para que no permanezcan obsesionados por el pasado desagradable, sino que esperen con ilusión el futuro con sus nuevas perspectivas y oportunidades, roguemos al Señor: 
R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

-    Por todos los que se han comprometido a servir atendiendo a las necesidades de los otros, para que mantengan su fe en un mundo mejor en el que paz y justicia no sean palabras vacías, sino realidades palpables, roguemos al Señor: 
R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

-    Por todos nosotros reunidos aquí en la alegría de la Pascua, para que seamos hombres y mujeres felices y risueños, porque sabemos que Dios nos ama, y también para que irradiemos este amor los unos a los otros, roguemos al Señor:  
R/ Señor, danos nueva vida, por tu Hijo Resucitado.

Oh Dios y Padre nuestro: Tú nos llamas hijos e hijas tuyos y es lo que realmente somos. Haz que cooperemos contigo con gratitud en las obras de tu amor creativo y servicial, y que esperemos con anhelo y con esperanza la felicidad sin fin a nosotros prometida en Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre las Ofrendas
Señor, Dios de vida:
Tú nos reúnes alrededor de esta mesa santa para celebrar la comida Pascual de nuestro Señor Jesucristo.
Acepta, con este pan y este vino, las plegarias y ofrendas de tu pueblo. Robustece y haz firme nuestra fe, para que tu Hijo continúe viviendo en nosotros y llevándonos a ti, nuestro Dios de vida y amor, por los siglos de los siglos.


Introducción a la Plegaria Eucarística
Que nuestra alegría se desborde hoy al dar gracias al Padre por habernos salvado por la muerte y resurrección de Jesús, su Hijo.


Invitación al Padre Nuestro
Ya que somos hijos e hijas del Padre por el bautismo, que la alegría del Espíritu clame desde dentro de nosotros con las mismas palabras de Jesús.  

R/ Padre Nuestro…


Invitación a la Comunión
Éste es Jesús, nuestro Señor resucitado, que dijo a sus apóstoles, y nos dice de nuevo a nosotros esta noche:
“Yo soy el pan de vida.

Quienes comen mi carne y beben mi sangre tienen vida eterna y yo viviré en ellos”.
Con esta clara fe, acerquémonos a la mesa del Señor.

R/ Señor, no soy digno…


Oración después de la Comunión
Señor Dios, Padre nuestro:
Con inmensa alegría hemos participado en la Cena Pascual de tu Hijo.
Por su cuerpo y sangre nos has asegurado que estamos destinados a la vida eterna, y que esta vida está ya desarrollándose en nosotros.
Sigue llenándonos con el Espíritu de tu amor, para que vivamos en la alegría de tu pueblo santo, siendo todos uno de mente y corazón por el amor, y viviendo los unos para los otros, y todos para ti, nuestro Dios y Padre, por los siglos de los siglos.


Bendición
Hermanos: ¡Qué experiencia única de alegría si hemos revivido realmente esta noche santa lo que hemos llegado a ser por medio de la resurrección de Jesucristo!

Queremos mantenernos viviendo en la esperanza y felicidad de un pueblo que ha resucitado por encima del mal y del pecado, y se esfuerza por vivir para favorecer todo lo bueno, justo y bello.

Que la bendición de Dios todopoderoso y amoroso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y les acompañe siempre


ciudadredonda.org




sábado, 11 de abril de 2020

SÁBADO SANTO


Jesús, como el junco azotado por la tormenta, yace en su tumba y los apóstoles creen que todo se acabó. Todo el día del sábado su cuerpo descansa en el sepulcro.

Es un día de luto inmenso, de silencio y de espera.

En medio del dolor, del desconcierto, del silencio, de la espera somos invitados a cultivar nuestra vida espiritual, a reavivar nuestra fe, a poner los cimientos imprescindibles para que podamos experimentar la íntima presencia de Dios Padre y percibir que él obra en nuestra vida personal y conduce con amor la historia de la humanidad.

La oración, la experiencia de desierto, la introspección... son hoy más necesarios que nunca para poder sustentar la vida de fe, esperanza y caridad.

Como en tantas ocasiones hoy le pediríamos al Maestro “Enséñanos a orar”, le gritaríamos “¿no ves que nos hundimos?”, Maestro, Maestro,… pero el Maestro yace en su tumba y parece que todo se acabo.

¡Enséñanos a orar!

Y ahí está María, en aquel rincón, acompañada de las mujeres. Sus ojos llorosos, su semblante de dolor, las manos temblorosas, pero hay algo, algo que nos transmite paz, ¿pero, qué es?

Me voy acercando al grupo de las mujeres, me voy acercando a María, a su dolor, a su soledad. María ¡Enséñanos a orar!, enséñanos a confiar en el Padre, a sufrir con paz, a seguir adelante aunque no entendamos, a guardar sus palabras, la voluntad del Padre, en nuestro corazón. María ahoga nuestra sed de venganza y aviva nuestra fe, nuestra esperanza, reanima este amor que aparece agotado.

Cuando hablamos de la soledad de María estamos hablando de una soledad provocada por la ausencia, como la de la Esposa del Cantar de los Cantares, del “Primogénito del Padre”, de su Hijo según la carne. Es una soledad fecunda, la soledad fecunda de la fe.

El silencio de María está desbordado por la gracia, ella es “la llena de gracia”.

Es la hora de la “madre”. Ella mira el sepulcro de su Hijo muerto a la espera de la luz, de la vida de sus palabras, del grano de trigo que se pudre en la tierra y… del que brotará la VIDA.

 “Una espada de dolor atravesará tu corazón” María del amor, del dolor, de la esperanza, dame tu fuerza, tu sencillez, tu confianza. María, enséñanos a orar.

Mª Victoria (Charo) Alonso
carmiseuropa.org



viernes, 10 de abril de 2020

VIERNES SANTO


CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

El Siervo Sufriente Vence

Introducción por el Celebrante

Estamos aquí para recordar con veneración la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo. Él está ante nosotros como el Hombre de Dolores, insultado, torturado, desfigurado, aplastado, finalmente muerto en una cruz con la muerte vil de un criminal. Sin embargo, al pie de la cruz, no estamos lamentándonos por un hombre cuya vida fue un fracaso, ya que para nosotros la cruz es signo de victoria sobre el pecado y sobre la muerte. Creemos que él es Hijo del mismo Dios, resucitado de entre los muertos y vivo en medio de nosotros. Ésta no es una mera historia acerca del pasado, ya que la pasión y muerte de Jesús continúa todavía hoy en la gente y en los pueblos que sufren, en los pobres, los hambrientos, en los drogadictos, en las víctimas de la guerra, en todos los que son crucificados de cualquier manera. Pero también creemos que Cristo resucita hoy en cristianos que luchan contra el pecado y contra el mal, en los que llevan esperanza y alegría a sus hermanos. Este es el modo cómo estamos  unidos con nuestro Señor hoy, Viernes Santo.


Oración Colecta

Oremos a Dios el Señor para que nos haga hombres y mujeres nuevos hechos a imagen y semejanza de su Hijo querido, Jesús.

        (Pausa)

Oh Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, tu querido Hijo Jesús se hizo uno de nosotros, fue como nosotros en todo menos en el pecado, cuando nació de nuestra carne y sangre.

Por el sufrimiento de su pasión tú nos salvas de la muerte que merecemos por ser coresponsables del mal y del pecado en nosotros y en el mundo.

Que su sufrimiento no haya sido en vano.

Llénanos con la vida y gracia que ganó para nosotros en la cruz, y ayúdanos a imitarle y ser semejantes a él, nuestro Señor resucitado que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.


Monición Primera Lectura (Is 52,13 – 53,12): Jesús Tomó Nuestras  Desgracias sobre Sí
Siempre es difícil aceptar el sufrimiento; y éste permanecerá siempre un misterio. Sin embargo es a través del sufrimiento cómo el Siervo Sufriente de Dios ganó su victoria sobre el mal y sobre el pecado. El sufrimiento es parte de la vida y una fuente de vitalidad, en nosotros igual que en Jesús el Siervo Sufriente.

Lectura

Mirad, mi siervo tendrá éxito, subirá y crecerá mucho. Como muchos se espantaron de él, porque desfigurado no parecía hombre, ni tenía aspecto humano, así asombrará a muchos pueblos, ante él los reyes cerrarán la boca, al ver algo inenarrable y contemplar algo inaudito. ¿Quién creyó nuestro anuncio? ¿A quién se reveló el brazo del Señor. Creció en su presencia como brote, como raíz en tierra árida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros, despreciado y desestimado. Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable cayó sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abría la boca; como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Sin defensa, sin justicia, se lo llevaron, ¿quién meditó en su destino? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, por los pecados de mi pueblo lo hirieron. Le dieron sepultura con los malvados, y una tumba con los malhechores, aunque no había cometido crímenes ni hubo engaño en su boca. El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento, y entregar su vida como expiación; verá su descendencia, prolongará sus años, lo que el Señor quiere prosperará por su mano. Por los trabajos de su alma verá la luz, el justo se saciará de conocimiento. Mi siervo justificará a muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e intercedió por los pecadores.

Palabra de Dios


Salmo 30,2.6.12-13.15-16.17.25

R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu

A ti , Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R/.

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos;
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil. R/.

Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares;
líbrame de los enemigos que me persiguen. R/.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor. R/.


Monición Segunda Lectura (Heb 4,14-16; 5,7-9): Jesús Sintió Nuestras Debilidades y  Compensó por ellas.
Jesús sufrió por nosotros para salvarnos. Desde la muerte y resurrección de Jesús, quienquiera que sufra puede unir sus propias penas a los dolores de él, y participar de su victoria sobre el mal.

Lectura

Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente. Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.



Palabra de Dios


Monición al Evangelio: Pasión de Jesús (Jn 18,1 -19,42): Todo Está Cumplido
El apóstol Juan estuvo al pie de la cruz. Él quiere que el mundo sepa que Jesús no es un mero hombre que sufrió, lo condenaron a muerte y lo ejecutaron, sino que es el propio Hijo de Dios, que voluntariamente ofreció su vida por todos, de forma que podamos llegar a ser hijos e hijas de Dios.

Evangelio

C. En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo:
+ «¿A quién buscáis?»
C. Le contestaron:
S. «A Jesús, el Nazareno.»
C. Les dijo Jesús:
+ «Yo soy.»
C. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez:
+ «¿A quién buscáis?»
C. Ellos dijeron:
S. «A Jesús, el Nazareno.»
C. Jesús contestó:
+ «Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos»
C. Y así se cumplió lo que había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me diste.» Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro:
+ «Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?»
C. La patrulla, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año; era Caifás el que había dado a los judíos este consejo: «Conviene que muera un solo hombre por el pueblo.» Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada que hacía de portera dijo entonces a Pedro:
S. «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?»
C. Él dijo:
S. «No lo soy.»
C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina. Jesús le contestó:
+ «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.»
C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaban allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo:
S. «¿Así contestas al sumo sacerdote?»
C. Jesús respondió:
+ «Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?»
C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote. Simón Pedro estaba en pie, calentándose, y le dijeron:
S. «¿No eres tú también de sus discípulos?»
C. Él lo negó, diciendo:
S. «No lo soy.»
C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo:
S. «¿No te he visto yo con él en el huerto?»
C. Pedro volvió a negar, y enseguida cantó un gallo. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos, y dijo:
S. «¿Qué acusación presentáis contra este hombre?»
C. Le contestaron:
S. «Si éste no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.»
C. Pilato les dijo:
S. «Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley.»
C. Los judíos le dijeron:
S. «No estamos autorizados para dar muerte a nadie.»
C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo:
S. «¿Eres tú el rey de los judíos?»
C. Jesús le contestó:
+ «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?»
C. Pilato replicó:
S. «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?»
C. Jesús le contestó:
+ «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.»
C. Pilato le dijo:
S. «Conque, ¿tú eres rey?»
C. Jesús le contestó:
+ «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»
C. Pilato le dijo:
S. «Y, ¿qué es la verdad?»
C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo:
S. «Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?»
C. Volvieron a gritar:
S. «A ése no, a Barrabás.»
C. El tal Barrabás era un bandido. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían:
S. «¡Salve, rey de los judíos!»
C. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo:
S. «Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.»
C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo:
S. «Aquí lo tenéis.»
C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron:
S. «¡Crucifícalo, crucíficalo!»
C. Pilato les dijo:
S «Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él.»
C. Los judíos le contestaron:
S «Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios.»
C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús:
S. «¿De dónde eres tú?»
C. Pero Jesús no le dio respuesta. Y Pilato le dijo:
S. «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?»
C. Jesús le contestó:
+ «No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.»
C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban:
S. «Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.»
C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman "el Enlosado" (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos:
S. «Aquí tenéis a vuestro rey.»
C. Ellos gritaron:
S. «¡Fuera, fuera; crucifícalo!»
C. Pilato les dijo:
S. «¿A vuestro rey voy a crucificar?»
C. Contestaron los sumos sacerdotes:
S. «No tenemos más rey que al César.»
C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: «Jesús, el Nazareno, el rey de los judíos.» Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato:
S. «No, escribas: "El rey de los judíos", sino: "Éste ha dicho: Soy el rey de los judíos."»
C. Pilato les contestó:
S. «Lo escrito, escrito está.»
C. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron:
S. «No la rasguemos, sino echemos a suerte, a ver a quién le toca.»
C. Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica». Esto hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:
+ «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
C. Luego, dijo al discípulo:
+ «Ahí tienes a tu madre.»
C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo:
+ «Tengo sed.»
C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo:
+ «Está cumplido.»
C. E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron.» Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

Palabra del Señor


Introducción del Celebrante para la Oración Universal

Reunidos todos nosotros al pie de la cruz, rogaremos ahora por las grandes necesidades de la Iglesia y del mundo, ya que nos acordamos hoy de que Jesús dio su vida para que todos sean salvados y reunidos en su cuerpo, la Iglesia.


Introducción  del Celebrante al Rito de Veneración de la Cruz

Vamos a  venerar ahora la cruz del Señor. Quizás parezca bastante extraño, pero venerar la cruz no significa, aun en este Viernes Santo, llorar la muerte de Jesús. Es cierto, estamos tristes y afligidos porque nuestros pecados causaron su muerte; sin embargo hoy aclamamos y besamos la cruz, como el signo de la victoria de Jesús sobre el pecado y sobre la muerte, y, por lo tanto, la cruz se convierte para nosotros en el signo de nuestra liberación. Jesús resucitó de entre los muertos y está vivo y resucitado. Por tanto, nosotros podemos resucitar espiritualmente y estar vivos para el perdón y la alegría, para la vida y la esperanza.


Introducción al Rito de Comunión

Ante nosotros yace el cuerpo destrozado de nuestro Señor Jesucristo.
Él no vivió para sí; tampoco murió para sí.
Vivió y murió por y para nosotros.
Él mismo nos invita ahora a tomar y comer su cuerpo en su memoria, a compartir su pasión y muerte y a resucitar con él a una vida cristiana más profunda.
Él nos invita también a partir y compartir el pan unos con otros.
Oremos ahora con Jesús a nuestro Padre del cielo:

R/ Padre nuestro…


Líbranos, Señor
Líbranos, Señor, de todos los males y danos la paz en nuestros días.
Por tu misericordia, guárdanos libres de pecado y renueva con nosotros tu Alianza por el amor con el que tu Siervo Sufriente murió hoy en la cruz por nosotros, con la alegre esperanza de resucitar de nuevo como nuestro glorioso Salvador Jesucristo.

R/ Porque tuyo es el reino…


Invitación a la Comunión

Así dice el Señor:
Si el grano de trigo no se entierra, permanece un solo grano; pero si muere, produce abundante fruto.

(Alzando la hostia)

Éste es el cuerpo de nuestro Señor que murió en la cruz para ser nuestra fuente de vida.
Dichosos nosotros invitados a la Cena de la vida y del perdón.

R/ Señor, no soy digno…


Oración después de la Comunión

Señor Dios, Padre misericordioso:

Te damos gracias por amarnos tanto que entregaste a tu único Hijo Jesucristo para regenerarnos con nueva vida por su muerte y triunfante resurrección. 

Continúa dándonos la fuerza para vencer en nuestras luchas contra el pecado y el mal; y para llevar nuestras cruces en la vida junto con tu Hijo.

Haz que creamos firmemente que tú quieres que vivamos una vida nueva y que te prestemos siempre fiel y dedicado servicio.

Ayúdanos a darnos generosamente unos a otros por medio de Jesucristo nuestro Señor.


Oración de Bendición sobre el Pueblo

Señor Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo:

Bendice a tu pueblo reunido aquí ante ti, en este Viernes Santo.
Que tu Hijo no haya muerto por nosotros en vano.

Envíanos a nuestros hogares con la certeza de que nuestros pecados  están perdonados, de que podemos vencer el mal y de que la muerte no  es el final de todo.

Danos a tu Hijo glorioso y resucitado como nuestro compañero en el camino de la vida, para que nos ayude a crecer en tu vida eterna y  para dar testimonio a todo el mundo de que él vive entre nosotros como nuestro Señor y Salvador, por los siglos de los siglos.


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