martes, 10 de marzo de 2015

LA RESURRECCIÓN EN EL ARTE


LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Este mes traemos a la sección una magnífica obra que ilustra perfectamente la pintura barroca del siglo XVII. Hablamos de un trabajo de Peter Paul Rubens, fechado alrededor de 1616 y que se conserva en Florencia. A esta obra se le ha llamado de varias maneras a lo largo del tiempo, incluyendo el Sepulcro en Pascua o el Triunfo de Cristo sobre la Muerte y el Pecado.
La obra permaneció en el seno de la familia Pitti, en Florencia, casi desde que fue concebida. A pesar del gran trabajo desarrollado por Rubens, durante mucho tiempo fue ignorada por los críticos.

A diferencia de otras obras, en esta composición no aparecen ni la calavera ni la serpiente. Cristo acaba de incorporarse sobre el sepulcro, mientras un ángel a la derecha le ayuda a quitarse el sudario que lo envolvía. Detrás, una pareja de querubines sostienen entre sus manos una corona. El modelo de Cristo responde a los cánones desarrollados por el autor: musculaturas poderosas, carnes sonrosadas y exuberantes y tonalidades claras y alegres. En la pintura podemos apreciar algunos símbolos, como el estandarte del triunfo que porta Cristo, o las espigas que hay sobre el sepulcro, Cristo = Eucaristía. La acción se desarrolla de manera dinámica, el movimiento de los ropajes, el volumen del pelo con los rizos; igualmente crea un efecto colorido con el vestido de naranja del ángel, que sirve para llamar poderosamente la atención del espectador. Además del resplandor que sale por detrás del Resucitado.

El rostro de Cristo es majestuoso, mira hacia el espectador con una mirada tranquila pero firme. Su tez nacarada y su pelo castaño, acercan el modelo físico más que al judío al propio del hombre del Norte de Europa. La piel del cuerpo está completamente limpia de heridas, dejando entrever su musculatura por detrás.

Rubens fue un pintor flamenco, la gran figura del Barroco en la Europa septentrional. Las fuentes lo recuerdan como un gran humanista, un idealista clarividente, hombre reservado y honesto que despreció la actitud arrogante de los poderosos. Tuvo más influencia que Rembrandt a pesar de que a su pintura grandilocuente le falta algo de sinceridad. Se formó entre los territorios de Alemania e Italia, entrando en contacto allí con la obra de los grandes artistas que le precedieron. Trabajó durante años para la Casa Real Española, marcando una clara diferencia entre su estilo alegre y católico, frente al estilo más reservado y sombrío de Rembrandt, llevando al terreno de las artes plásticas la diferencia existente entre las Provincias Unidas del Norte (Países Bajos) reformistas y rebeldes, que no deseaba la presencia española; frente al Sur (Bélgica), católico y pro-español. Cultivó tanto temas religiosos como paganos.


Iván García de Quirós



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